Siempre sentí una fascinación por el tendido eléctrico. Los cables cubriéndolo todo, como una flora urbana que crece descontrolada. Desde hace tiempo quería dedicarle un video al tema, pero no encontraba la forma, no me interesaba un simple registro que glorificara la fealdad de las calles.

Finalmente me di cuenta que estos cables lo conectan todo. Funcionan como un tejido primordial y autóctono que va de calle en calle, de casa en casa, de persona a persona. Una tradición moderna que todavía se mantiene suspendida sobre los postes, bien arriba, intocable.