El año pasado perdí mi trabajo de años y caí en una depresión jodida. No sabía que mi cuerpo podía aguantar tanta tristeza. Lo único que sentía era apatía y una desconexión total. Aún así no perdí mi amor por caminar por la ciudad, pero esta vez, la veía distinta, estaba rota y desintegrándose. Obviamente la metáfora era que mi cabeza era la que se encontraba en ese estado, en constante comparación con el pasado y con mejores épocas de cobijo emocional. La nostalgia se volvió geografía y yo estaba transitando esas calles. Con eso en mente, agarré mi teléfono y empecé a hacer cortos, viñetas, etc. primero como distracción, luego como terapia. Los edificios estaban colapsando y yo estaba ahí para documentarlo.

Así fue como llegué al concepto de El Mundo Glitch, una realidad que empieza a colapsar, glitchear y pixelarse, mezcla del deterioro mental y el ruido digital. Empezó como cortos separados, pero acá lo presento como un corto de 27min, todas las viñetas juntas para un visionado completo.

Nunca pensé que el audiovisual iba a ayudarme a sacar todo lo que tenia adentro, bueno o malo, y me ayudaría a curarme. No se habla mucho de ese poder tan especial.

Ahora ya estoy bien, conseguí trabajo y estoy yendo a terapia. Cuando veo los edificios, los veo sonriendo de vuelta.

https://youtu.be/XVmpdnhN6mI?si=y0AK3yDjb2OuhLFd